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| Aunque
son alimentos que fueron consumidos por
nuestros antepasados, hoy son grandes desconocidas...poco
a poco, gracias a sus propiedades, van siendo
cada vez más utilizadas en los menús
diarios. |
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La
composición nutricional, de las algas de mar,
se caracteriza por ser una fuente excelente y muy asimilable
de minerales, entre 10 -20 veces mas que las verduras
terrestres y mas de un 25% que la leche, y oligoelementos,
así como en vit A, B, C, D3, E, K y en menor
medida B1, un gran contenido en minerales.
Son ricas en oligoelementos, vitaminas y proteínas
de gran calidad.
Razones
para elegirlas
Se
pueden consumir frescas o disecadas con previo remojo.
Antes la mayoría de las algas procedían
de países orientales (China, Japón,...),
pero ahora han empezado a cultivarse con éxito
en otros países. Las algas también pueden
consumirse en comprimidos.
1.
Completan la dieta de los vegetarianos. Debido
a su alto contenido en proteínas de gran calidad
y de vitamina B12, La espirulina, por ejemplo, es más
rica en proteínas que la carne, el pescado o
los huevos. Además tiene una composición
de aminoácidos esenciales en proporciones adecuadas,
y de fácil asimilación.
2.
Mejoran la vista. La mayoría de las
algas tienen un alto contenido en vitamina A. Las Nori
tanta como las zanahorias, y la espirulina hasta 15
veces más. Por eso muchos dietistas recomiendan
su consumo para prevenir problemas de visión.
3.
Beneficiosas contra la hipertensión.
Su equilibrio mineral le convierte en un regulador del
sistema cardiovascular que ayudan a combatir la hipertensión
arterial, enfermedad que es menos frecuente en las zonas
donde se consumen algas.
4.
Facilitan la digestión y regulan el tránsito
intestinal. A menudo se añaden a la
cocción de las legumbres debido al ácido
glutámico que contienen, que tiene la capacidad
de reblandecer las fibras de otros alimentos; o se sirven
en combinación con fritos para hacer más
fácil la digestión ya que sus mucílagos
protegen la mucosa gástrica y facilitan el tránsito
de los alimentos a través del intestino.
5.
Depuran el intestino. Por otro lado, el ácido
algénico que contienen, debido a su naturaleza
indigerible, actúa como un limpiador natural
de los intestinos, ya que reúne las toxinas en
la pared del colon y permite su eliminación de
forma natural. Una receta tradicional japonesa, el shio-kombu,
se ha utilizado durante siglos como remedio para las
colitis (inflamación del intestino colon). Se
prepara remojando el kombu, cortándolo en pequeños
cuadrados y cociéndolo con salsa de soja y agua
hasta que se ablande o haya desaparecido el líquido.
6.
Ayudan a cubrir las necesidades diarias de hierro. La
espirulina, en particular, contiene más que cualquier
otro alimento: seis veces más que los cereales
completos y diez más que las espinacas. Por eso
se suelen recomendar en el tratamiento de las anemias
y en casos de debilidad general.
7.
Disminuyen el colesterol. Las algas no solo
presentan un 5% de grasas insaturadas esenciales para
el organismo, que disminuyen el nivel de colesterol
malo, sino que además, están desprovistas
de grasas saturadas (las que lo aumentan). Su alto contenido
en fibra también facilita su disminución.
8.
Conservan la piel joven y el cabello sano.
Aunque resulte sorprendente, muchas algas contienen
más vitamina E que el germen de trigo. Una vitamina
con acción antioxidante, conocida popularmente
como la vitamina de la longevidad y la belleza. Otras,
por su contenido en zinc, resultan eficaces contra el
acné. Por otro lado, su equilibrio en minerales
y oligoelementos equilibra el nivel de sangre en el
organismo y dan elasticidad y brillo al cabello.
9.
Van bien para los dientes y los huesos. 100
g de Iziki seco contienen 1.400 mg de calcio, unas 15
veces más que la leche. La espirulina y la wakame
también son especialmente ricas en este mineral.
Por eso van bien para mantener la salud de los dientes
y los huesos.
10.
Templan los nervios. Porque destacan por su
riqueza en vitaminas del grupo B (especialmente B6)
que difícilmente pueden encontrarse en otras
fuentes vegetales.
11.
Neutralizan los efectos de la contaminación.
Gracias al ácido algínico que contienen,
capaz de combatir las toxinas neutralizando la actividad
de los metales contaminados, radiactivos y tóxicos
de nuestro organismo.
12.
Facilitan el bronceado. Por su alto contenido
en en carotenos o provitamina A, que favorecen la producción
de melanina y mantienen la piel sana.
13.
Ayudan a adelgazar. Porque son saciantes, ligeramente
laxantes y aceleran la combustión de las grasas.
Por su riqueza en yodo y la importancia que éste
tiene en el control del metabolismo humano, y por su
bajo contenido en calorías y elevado nivel nutritivo,
que las hacen el complemento ideal en las dietas de
adelgazamiento.
¿Cómo
consumirlas?
-
Chlorella: es un alga de agua dulce
especialmente rica en vitaminas, minerales
y proteínas. Se toman de 5 a 10 comprimidos
al día con agua.
- Espirulina: una de las
fuentes naturales más ricas en proteínas
descubiertas hasta el momento. Es beneficioso
espolvorearla sobre las comidas, evitando
su cocción para preservar los nutrientes.
En curas de adelgazamiento conviene repartirla
en dos tomas, una en ayuno y otra en la
tarde. Dosis diaria recomendada: una cucharada
de té al ras en licuado con fruta
o en yogurt. En comprimidos, se toman de
2 a 4 comprimidos antes de las comidas.
consiga
Spirulina AQUI
- Fucus: destaca especialmente
por su alto contenido en yodo (30.000 mcg/100
g). Se toman de 1 a 2 comprimidos al día
con abundante agua, antes de las comidas.
consiga
Fucus AQUI
- Kelp: es un preparado
dietético compuesto por una mezcla
estandarizada de algas desecadas en polvo.
Destaca por su alta concentración
en minerales y vitaminas
- Agar-Agar: es muy rica
en fibra y se presenta en tiras desecadas
que, previo remojo, se utiliza en ensaladas.
- Nori: se encuentra en
láminas desecadas. Es muy rica en
vitamina A. Se tuesta y se pone desmenuzada
sobre sopas y ensaladas.
- Wakame: tiene muchas
vitaminas del grupo B y suele hervirse junto
con los cereales y las legumbres. |
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